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Reportaje: Ladridos silenciados

Tras la reseña de “Perros e hijos de perra” de Arturo Pérez-Reverte, he decidido sacar a la luz algo que construí con letras hace un par de años cuando me encontraba cursando la carrera de periodismo. Decidí dar voz a los seres más nobles y rendir mi pequeño homenaje a aquellos que ya no están en un reportaje. Este trabajo, que me mostró el lado más cruel de las personas, también me llenó de cariño y esperanza. Todo esto fue posible gracias a la colaboración de diferentes asociaciones que a lo largo del texto serán citadas. Aquí encontraréis casos reales, así como estudios y legislación. Sin embargo, debo advertir de que es posible que algunos datos estén desactualizados, ya que fue presentado en abril de 2014. Ahora que poseo los medios, me gustaría mostrar algunas de las tragedias de este mundo. Espero que sirva para concienciar.

Según la Fundación Affinity, más de 100.000 perros son recogidos al año en España, con el consiguiente número mayor de animales abandonados a su suerte que no consiguen ser rescatados, con un desenlace, en ocasiones, trágico. La legislación española pena este tipo de prácticas en algunos de sus artículos. Silenciados por dueños irresponsables y carentes de sentimientos, la mirada de los perros son el espejo de las funestas situaciones vividas.

Páginas de nieve | Abril 2014

Más de 100.000 perros son recogidos en España al año. Según el XXIII estudio realizado por la Fundación Affinity sobre el abandono de animales de compañía, en el 2010 fueron cerca de 5.000 los perros recogidos en Galicia, alzándose como la tercera comunidad española que menos abandona a estos animales.

Si bien actualmente no existe un perfil de perro abandonado, sí es cierto que los animales que más sufren esta situación son los de caza y los mestizos. Los perros de raza abandonados suelen encontrarse enfermos o en una edad ya avanzada, siendo más raro, aunque también dado, el caso de abandono en cachorros. Una raza que sufre especialmente la mala educación de sus dueños son los galgos (sobre los que circulan infinidad de mitos, siendo animales especialmente cariñosos y tranquilos), despreciados y tirados cual desecho cuando poseen poco instinto de caza, cuando tienen una edad avanzada que merma sus instintos, cuando sufren lesiones o enfermedades o, incluso, son descartados por exceso de camada. Son probados desde los diez meses para la captura de presas, siendo relegados a los cinco o seis años, habiendo sido exprimidos a su vez para la cría de otros ejemplares. Es por ello que, cuando termina la época de caza, se dan las mayores recogidas de animales.

A Coruña y Pontevedra son las dos provincias con más abandonos de perros, coincidiendo con los mayores núcleos de población.

Los lugares donde pueden encontrarse a las víctimas de maltrato o abandono son variados. Los irresponsables dueños no poseen escrúpulos, por lo que muchos ejemplares son encontrados atados en mitad del bosque, en contenedores de basura, viviendas abandonadas… Una práctica habitual, a la par que cruel, es dejar al perro alejado del domicilio para que éste, desorientado, no sepa regresar. El abandono es más frecuente en lugares de poco tránsito humano, donde estos pasan desapercibidos. Las carreteras son los testigos habituales de cientos de historias de superación frustradas. Según datos proporcionados por Apadan, A Coruña y Pontevedra se alzan como las dos provincias gallegas con mayor abandono de perros, coincidiendo con los grandes núcleos de población.

El animal recogido puede encontrarse en situaciones límites. El estado de salud depende del tiempo que haya estado vagando sin rumbo, así como de la propia suerte que haya corrido. Si no aparecen heridos por atropello u accidente, es común que sean encontrados con desnutrición y enfermedades derivadas de la vida en la calle, así como debilidad, parásitos, heridas, fracturas… Una enfermedad física no tratada en el momento adecuado puede afectar a órganos vitales hasta producir una enfermedad crónica o, incluso, la muerte. El indefenso abandonado intentará, en un primer momento, buscar su casa. Comenzará a acercarse a la gente en busca de comida o ayuda y, en poco tiempo, el deterioro empezará a hacerse visible. Poco a poco, los perros, ya asustados, desconfían de las personas, seguramente alentados por alguna mala situación. Es común que sean echados de los sitios a patadas. Estresados y con miedo, tratan de guarecerse, tratando de buscar cualquier tipo de comida que llevarse a la boca. La recuperación, una vez que son rescatados, puede llevar meses. Algunos no consiguen superar sus miedos nunca, cayendo en profundas depresiones. La desesperación consigue verse en sus ojos, dejando incluso de comer. Los traumas deben ser tratados poco a poco, intentando que estos adquieran confianza y seguridad. Además, los perros recogidos de la calle notan el cambio al entrar en una protectora o asociación, siempre para mejor. Por el contrario, un animal que siempre ha convivido con una familia, suele presentar mayores problemas psicológicos a la hora de ser relegado a otros cuidados. El proceso de adaptación a la vida familiar tras una adopción es un momento clave e importante para el perro. Este proceso varía en función de cada animal y del estado en el que se rescate. Como señalan desde Galgos del Norte, “la familia que hace una acogida de un galgo o animal rescatado, a parte de los cuidados veterinarios necesarios para su recuperación física, será su ‘ángel de la guarda’ para conseguir su rehabilitación y equilibrio psíquico necesario a la hora de incorporarse a la vida cotidiana de un hogar.

Todas las asociaciones y protectoras coinciden al tildar a la persona que abandona a un animal como un ser despreciable, sin sentimientos, escrúpulos o conciencia. Se trata de individuos que tratan a los perros como meras herramientas que pueden ser sustituidas por otras en cualquier momento. Los motivos alegados para ello son variables: enfermedades, embarazos, desahucios, alergias, cambios de piso, falta de tiempo… señalando a la crisis como principal causa. Sin embargo, desde SOS Pelines, un equipo que se encarga de rescatar a estos seres, sólo creen en excusas, ya que son numerosas las personas en la calle sin recursos que consiguen dar una vida plena a sus compañeros de cuatro patas. “Solo hay una realidad, y es que el dueño se cansa del perro y pierde el interés, viéndose en este caso que hay una generalizada ‘cosificación’ de un ser vivo”, señalan desde Apadan. Con las continuas evoluciones vividas en este ámbito, todavía insuficientes, la socorrida causa de la marcha por vacaciones se vuelve ahora inservible gracias a los hoteles que aceptan animales de compañía. En la web aceptanperros.com pueden buscarse los alojamientos aptos para un perfecto veraneo con la familia animal.

El caso de Chevalier
No se encontraba a más de trescientos metros del casco urbano de Burgos, pero sus suplicas no eran escuchadas. En una finca abandonada, en un edificio en ruinas, fue encontrado Chevalier junto a su compañero Maurice. Dos sofás maltrechos se alzaban como el fuerte perfecto para el refugio de los dos supervivientes. El lugar era terrorífico. Fuera, en un pozo, ojalá pudiera no verse el fondo. Dentro, montones de basura, restos de cadáveres de otros inocentes y excrementos desperdigados por el suelo del lugar dejaban adivinar zulos de crianza.

Chevalier
Chevalier, en proceso de recuperación

Los indefensos galgos fueron rescatados por Galgos del Norte. Sus miradas suplicaban, imploraban y pedían auxilio. La fortaleza de la que se hicieron acopio parecía no mostrarse en el exterior de sus cuerpos, comidos por la sarna y las pulgas. Chevalier presentaba deshidratación, otitis y faringitis. Por supuesto, ninguno de los dos poseía chip.

Tras pasar el periodo recomendado en cuarentena, Chevalier conoció a su nueva familia. La mejoría comenzó a hacerse latente. Sin embargo, no había semana que no tuviera que ir al veterinario por las secuelas, tanto físicas como psíquicas. Sus heridas eran tan profundas que sus adoptantes tuvieron que buscarle una compañera con un carácter más autónomo y estable para que pudiera transmitirle más seguridad y no se sintiera tan vulnerable.

Galgos del Norte es una organización conformada por un grupo de familias adoptantes de galgos, cuyos objetivos principales son la defensa de esta raza como animal de compañía y la suma contra el maltrato animal en general. Los perros recogidos, generalmente rescatados de perreras con fecha de sacrificio o de la propia calle, encuentran el calor y el cariño junto a los miembros de una familia concreta en el domicilio de los mismos, las cuales se encuentran repartidas entre Galicia, Asturias, Castilla y León y Euskadi. Son también comunes las colaboraciones puntuales de otras personas concienciadas con la lucha. El nivel de colaboración va en función de la disponibilidad, ya sea económica como de tiempo, teniendo siempre presente la experiencia y eficacia según la dificultad de cada caso. El protocolo veterinario y las necesidades de cada galgo son cubiertas, a todos los niveles, por la familia que tiene el animal en acogida. Gracias a la ayuda de anónimos en mercadillos solidarios, así como de veterinarios, entre otros, Galgos del Norte consigue día tras día avanzar en la batalla contra el abandono y el maltrato.

La adopción de un perro rescatado comienza con un cuestionario enviado a un individuo, tras el cual, un voluntario cercano a la zona, realiza una entrevista personal al domicilio del futuro adoptante. Tras el protocolo necesario, se evalúa la idoneidad familia-galgo y se busca el candidato o candidatos más adecuados para una feliz y equilibrada adopción. En cuanto el nuevo compañero de vida llega a su hogar, se establece un seguimiento de la adopción, haciendo más hincapié en el periodo de adaptación y prolongándose a lo largo de, prácticamente, toda la vida del animal.

La legislación animal
La legislación animal, si bien no tan numerosa como en el caso de los individuos humanos, sí ha sido debatida a lo largo de la reciente historia en varios tratados. La Declaración Universal de los Derechos de los Animales, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y por la Organización de las Naciones Unidas posteriormente, fue proclamada el 15 de octubre de 1978 en Bélgica. Este avance fue posible gracias a la reunión celebrada entre la Liga Internacional de los Derechos del Animal y las Ligas Nacionales en 1977 en Londres. En el preámbulo de la presente se señala la posesión de derechos por parte de todo animal, los cuales, siendo desconocidos por los seres humanos, son continua y cruelmente vulnerados. A lo largo de catorce artículos, la Declaración Universal de los Derechos de los Animales recoge las libertades que estos seres deben ver respetadas. En el art.2 puede leerse: “El hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho a exterminar a los otros animales o de explotarlos violando ese derecho [el del respeto].” El maltrato al que se ven sometidos numerosas especies es citado en el art.3: “Ningún animal será sometido a malos tratos ni a actos crueles”. Así, “todo animal que el hombre ha escogido como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural” (art.6). La difusión que a veces tienen estas prácticas en los medios de comunicación, influyendo en la construcción de nuevas conductas, ocupa un lugar importante en la declaración, siendo tratada en el art. 13: “Las escenas de violencia en las cuales los animales son víctimas deben ser prohibidas en el cine y en la televisión salvo si tiene como fin el dar muestra de los atentados contra los derechos del animal”. El Convenio Europeo para la Protección de Animales de Compañía, el cual entró en vigor el 1 de mayo de 1992, es un convenio internacional firmado el 13 de noviembre de 1987 en Estrasburgo por los estados miembro del Consejo de Europa con la finalidad de ofrecer la protección total a los animales de compañía, tras su definición de esta noción, así como a los animales callejeros. La Unión Europea llevó a cabo el Plan de Acción 2006-2010 para el bienestar de los animales. Se trataba de un conjunto de medidas para la protección y bienestar de los mismos.

El sistema legislativo español sanciona el abandono y el maltrato de animales. Sin embargo, a pesar de las penas existentes contra estas prácticas, son pocos los procesos judiciales abiertos con condena. La Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio del Código Penal recoge en el artículo 337 el delito de maltrato. “El que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud, será castigado con la pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales”. Respecto al abandono, el artículo 631.2 dispone que “quienes abandonen a un animal doméstico en condiciones en que pueda peligrar su vida o su integridad serán castigados con la pena de multa de quince días a dos meses”.

Las Comunidades Autónomas han legislado a partir de sus respectivos parlamentos ciertas leyes administrativas referentes al ámbito tratado. Los artículos suelen coincidir en gran medida, variando las sanciones económicas, entre otros. En territorio gallego, la Xunta de Galicia ha publicado la Ley 1/1993, de 13 de abril, de Protección de Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad. La presente clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves. Llama la atención el carácter leve de la venta ambulante de los animales o la no alimentación de los mismos, entre otros. En este caso, “el poseedor de un animal doméstico es responsable de su protección y cuidado así como del cumplimiento de todas las obligaciones contenidas en esta Ley” (art.8). Sin embargo, el artículo 11 hace alusión a los derechos de los animales abandonados: “Los Ayuntamientos recogerán a los animales abandonados y los retendrán hasta que sean reclamados, acogidos o sacrificados”, y continúa: “si el animal no está identificado se retendrá por un plazo de veinte días, transcurrido el cual los centros de recogida podrán darle el destino más conveniente, y sólo en último término el sacrificio”. Además de la contemplación del sacrificio y de la consideración de infracción leve el maltrato sin existencia de dolor, la ley no menciona ninguna sanción de carácter no económico para los individuos que violen los derechos animales.

El milagro de Margarita
Margarita es una galga joven de apenas dos años adoptada antes de la Navidad pasada. Avistada en una gasolinera, una señora (cuyo nombre acabaría siendo adoptado por la perra) dio aviso a Galgos del Norte de la situación a la que una nueva inocente se había visto relegada. Destinada cruelmente a la desconfianza, su rescate no iba a ser sencillo. “No tenemos fórmulas magistrales ni varitas mágicas, ni lucecitas luminosas que le indiquen al galgo que nosotros somos de su bando, de los buenos…”, explican desde Galgos del Norte. Durante una semana, su supervivencia pasaba por las papeleras de la gasolinera. Día tras día, los kilómetros recorridos por sus rescatadores se sumaban a los esfuerzos realizados, sin éxito. Gracias a la ayuda del empleado de la gasolinera, el cual aprovechó que ningún cliente se encontraba en el lugar, las puertas traseras abrieron paso a la salvación; puertas que Margarita decidió cruzar. Sus adoptantes explican en una carta a Galgos del Norte cómo se encuentra ahora la luchadora.

“Hola, somos Vane y Salva, los papis de Margarita,
Margarita es la primavera,
Margarita es el sol entre las nubes en un duro día de invierno,
Margarita es el viento del sur que te acaricia el pelo mientras paseas con ella,
Margarita es la espuma del mar que baila entre las olas,
Margarita es el abrazo más dulce y protector que recibes cuando realmente te sientes solo.
Margarita es el nombre de la galguita que conquistó nuestros corazones.
Hace unos días hicimos un trato con ella: se venía a casa con nosotros a cambio de que nos llenara con toda su dulzura cada día de nuestra vida juntos, y ella dijo que sí con sus lindos ojos. Son pocos los días que, junto con nuestro perrito, formamos la familia que siempre quisimos ser, pero son ya varias las hojas de este libro que día a día se está escribiendo solo. De este libro que desprende amor y felicidad en cada palabra que lo forma. De este libro que es la historia de una galguita que encontró la vida de la mano de Marta y Gabriel, quienes siempre estarán presentes en cada capítulo de este libro, y de todas las aventuras que viva con nosotros y su inseparable hermanito Paco. De este gran libro que se llama: “MARGARITA”
Muchísimas gracias Familia.”

Fundacción Affinity, contra el abandono
Creada por Affinity Petcar, S. A., la Fundación Affinity es una entidad privada sin ánimo de lucro cuya misión es promover el papel de los animales de compañía en la sociedad. Desde 1988 elabora bianualmente estudios sobre el abandono de animales de compañía. Contando con los datos proporcionados por más de 250 protectoras, así como todos los ayuntamientos de más de 10.000 habitantes, el objetivo es sensibilizar sobre este problema a la sociedad.

En su página web, se encuentra publicado un decálogo para no abandonar a las mascotas. Con el lema “no lo abandones”, la Fundación Affinity publica unas normas y pautas a tener en cuenta por cualquier dueño de animales.

1. Es un ser vivo, no un juguete.
2. Te quiere incondicionalmente.
3. No te pide nada a cambio.
4. Es uno más de la familia.
5. Sólo busca hacerte feliz.
6. Siempre está ahí.
7. Te hace ser mejor persona.
8. Adora a los niños.
9. Sin ti, está perdido.
10. Porque él nunca lo haría.

Además de esto, en la web se pueden encontrar cuatro consejos para evitar la práctica mencionada.

1. La decisión de tener un animal se debe tomar en familia, repartiendo las diferentes tareas y responsabilidades entre todos los miembros de la misma.
2. Informarnos y decidir qué tipo de animal es el que mejor se adapta a nuestras necesidades, gustos, estilo de vida y tamaño del hogar: perro, gato, u otro tipo de mascota; macho o hembra; cachorro o adulto; en el caso de perros, tamaño pequeño, mediano o grande…
3. Enseñar al animal, sobre todo en el caso de perros, las órdenes básicas de adiestramiento. De esta manera, la convivencia será más fácil y disfrutaremos mucho más de la compañía de nuestro animal.
4. Pedir consejo al veterinario para ejercer no sólo una tenencia responsable sino también una “paternidad responsable”, y evitar de esta manera camadas no deseadas.

Los animales de compañía actúan como una inmejorable fuente de salud para las personas. Por ello, desde 1990, la Fundación Affinity lleva a cabo terapias con animales de compañía con el objetivo de mejorar la calidad de vida o promover la salud de personas con necesidades especiales. Como señalan desde la Fundación, en las terapias con animales se trata de aprovechar los valores intrínsecos de los animales para facilitar la labor terapéutica o médica al tratar ciertas patologías físicas o psíquicas, e incluso para mejorar la calidad de vida de algunos colectivos con problemas de integración social.

En las terapias con animales se trata de aprovechar los valores intrínsecos de los animales para facilitar la labor terapéutica o médica al tratar ciertas patologías físicas o psíquicas, e incluso para mejorar la calidad de vida de algunos colectivos con problemas de integración social.

Soraya Gómez, adoptante de Kiara indica: “Los animales dan mucha paz, muchísima compañía y cariño. Te obligan a sacar a pasearlo, lo que conlleva a relacionarte con gente que se siente atraída por el perro o que tiene su mascota con ellos. Hace salir de la rutina a cualquiera.” Soraya es una joven adoptante que decidió cambiarle la vida a una pequeña cachorra de tres meses y medio de vida. Ahora, tres meses después, sabe que la decisión tomada fue la correcta. “Kiara para mí es una más de la familia. Es muy mimosa”.

La recuperación de Blues
Cuneta, definida por la RAE como ”zanja en cada uno de los lados de un camino o carretera para recibir las aguas llovedizas”. Sin embargo, desaprovechado como el agua, una cuneta fue el lugar donde Blues fue encontrado en mayo de 2012, herido tras sufrir un atropello, por Galgo Leku. Su rescate fue sólo el comienzo, ya que su estado le obligó a pasar por una operación. El hueso de su pata derecha trasera se abría camino entre su piel. La imagen era a prueba de sensibles. Durante seis meses, unas sujeciones metálicas en su herida le acompañaron allá donde iba. Dos meses más tuvo que esperar para poder caminar sin sentir de nuevo el atropello sobre su pata. Actualmente se encuentra recuperado completamente, siendo mimado en Bilbao.

Blues
Blues, caminando tras su operación

Galgo Leku es una asociación fundada en Bilbao hace cinco años. El funcionamiento se basa en cerca de cincuenta casas de acogida de familias amantes de esta raza y defensores de los derechos de los animales. Actualmente, los colaboradores se distribuyen por lugares como Euskadi, Cataluña, Aragón, Cantabria, Castilla y León o Alicante. La labor principal es clara: el rescate de animales abandonados y la consecución de la felicidad del perro tras la adopción. El equipo gestor se encuentra conformado por, aproximadamente, veinte personas. Para el correcto funcionamiento de la asociación se llevan a cabo eventos de concienciación, con stands informativos en diferentes ciudades, así como paseos el último domingo de cada mes en Bilbao, donde los galgos y amigos son los protagonistas. La venta de merchandising, así como las donaciones, son clave para la financiación y la consecución del sueño de millones de inocentes de cuatro patas.

La adopción comienza con un cuestionario previo, tras la cual se realiza una entrevista personal a la posible familia adoptante con el fin de conocer mejor sus rutinas, sus preferencias, etc. El galgo más adecuado para cada caso encontrará el calor de un hogar definitivo. Tanto la visita previa, como el seguimiento posterior son pasos fundamentales en la adopción.

El microchip, obligatorio
El microchip es una herramienta de identificación implantada en animales de compañía. Se trata de un dispositivo electrónico de un tamaño de 11’2mm de largo por 1’2mm de circunferencia. El chip no emite ninguna señal por sí mismo y su vida útil puede ascender a los setenta y cinco años. Junto al pasaporte canino, son objetos obligatorios para la identificación de perros, gatos y hurones en la comunidad gallega, cuyo incumplimiento puede derivar en sanciones a partir de 300€. Se encuentra recogido en el Decreto 94/2008, de 30 de abril, por el que se establece el pasaporte y cartilla sanitaria para los perros, gatos y hurones en la Comunidad Autónoma de Galicia. El Registro Gallego de Identificación de Animales de Compañía (REGIAC) es el encargado del cumplimiento de esta medida en Galicia. El pasaporte no puede ser entregado sin la identificación a partir del microchip. Una vez implantando, el propietario debe rellanar un impreso en el que constarán sus datos y los datos del animal.

A pesar de esta medida, numerosos son los perros abandonados a su suerte encontrados sin chip, ya sea por propia decisión del dueño desde temprana edad o porque éste ha sido arrancado de la piel del animal, con el consiguiente maltrato.

Por todo ello, cuando un perro es encontrado, es importante saber su situación y el contexto en el que se mueve, ya que son numerosas las personas que dejan pasear a sus compañeros en solitario.

En memoria de Rea
El botulismo es una enfermedad paralizante producida por la ingestión de carne cruda y animales muertos. En los casos más graves, la parálisis puede afectar a la capacidad de respiración, acabando con la vida del animal. Roy y Rea, dos pastores alemanes, fueron víctimas de un dueño que sufría esquizofrenia, alimentados una vez a la semana por el mismo a base de sobras de una pizzería. Atados a la prisión que supone una cadena, asistieron en medio de un charco conformado por barro y heces al linchamiento de los lugareños hacia su amo. Los huesos que conformaban su esqueleto se abrían paso entre la piel que debería estar ahí, sin estarlo. Las yagas y el botulismo apagaban poco a poco la luz de su interior. Gracias a las veinticuatro horas de guardia realizadas por Gatocan durante un mes, el rescate de la muerte fue posible. Sin embargo, cuando la recuperación parecía ya completada, tras un año en la protectora, Rea sufrió un ataque epiléptico que le privó de disfrutar la vida que siempre había deseado, esa vida de la que se vio injustamente privada. Roy consiguió salir adelante a pesar de encontrarse con medicación de por vida por el desarrollo de epilepsia. Sus muestras de cariño y sus ganas de disfrutar cada momento parecen estar dedicados a Rea.

Roy y Rea
Roy y Rea llegaron a Gatocan en estado muy grave

Gatocan es una protectora que nace en el año 2006, con la posterior apertura del refugio a finales de 2008, con la ilusión de ayudar a los que no pueden hablar, con el objetivo de luchar contra el abandono y el maltrato animal y con el propósito de dar cobijo a animales de la calle con el fin de que éstos puedan encontrar un hogar responsable o vivir dignamente a salvo. En continuas negociaciones con las Administraciones, Gatocan, nombrada en 2010 de Utilidad Pública por la Xunta de Galicia, pretende que se endurezcan las leyes de protección animal y la involucración de la sociedad en temas tan importantes como las campañas de esterilización de animales de la calle y el establecimiento de colonias controladas de gatos callejeros. Gatocan cuenta con un terreno de 8000 m2, unas instalaciones que fueron ampliadas en el año 2012. De esta forma, 5000m2 se encuentran destinados a perros y los 3000m2 restantes a gatos. Además, se cuenta con otro terreno colindante cedido por el Ayuntamiento de Coirós de 3000m2 donde se ampliarán espacios en un futuro cercano. Los perros cuentan con un total de treinta y cinco caniles estudiados para albergar en cada uno de ellos a un número máximo de perros, cuatro caniles destinados a cuarentenas, un baño para perros, una enfermería, un aula divulgativa, un aseo, una oficina, un almacén y una cocina. El refugio cuenta con patios de paseo independientes donde los perros están rotando constantemente para que pasen el menor tiempo posible en el canil. Estos últimos cuentan con un área cubierta de descanso y un patio exterior. La instalación de placas solares dan electricidad al refugio y un sistema de seguridad garantiza el bienestar de los animales. Los gatos, por su parte, viven en semilibertad en un espacio acotado de 500 metros para cada veinte gatos, donde hay una cabaña para cobijarse de la lluvia y donde encuentran sus camas, comida y bebida. Un total de trescientos animales tienen cabida en el mismo espacio temporal en la protectora. El animal cuenta con una estancia de por vida en el refugio si no tiene la suerte de ser adoptado. Se le ofrece no volver a pasar hambre y, sobre todo, se le ofrece la atención veterinaria que necesite a lo largo de su estancia allí. Se le ofrece un lugar seguro y todo el cariño posible. Todos los animales en el refugio se encuentran esterilizados salvo que sean aún cachorros y no estén en edad de castrarse. Lo ideal es que todos encontraran una familia y que el refugio fuera sólo un lugar de paso. Tres son los empleados y 667 los socios que conforman el pilar fundamental de Gatocan, siempre con la ayuda de los voluntarios, los cuales aportan su tiempo en el refugio y en otras muchas áreas. Un total de veinte voluntarios fieles se reparten el trabajo diario en el refugio, ayudados por otros que consiguen sacar tiempo y acercarse un rato a las instalaciones. Sin embargo, no toda la ayuda se consigue de forma física. Numerosos voluntarios ofrecen su tiempo en temas como los rastrillos benéficos, el tema informático, la difusión, la gestión, veterinarios, abogados, etc. Gatocan ha participado en múltiples campañas contra el abandono, el maltrato y la venta ilegal de animales. El objetivo es la concienciación de la sociedad sobre la tenencia responsable de animales y sobre la importancia de la esterilización. Para ello, las charlas en colegios y ludotecas se tornan importantes en la labor de concienciación de los más pequeños. La protectora no cuenta con ningún tipo de ayuda económica por parte de la Administración para el cuidado de los animales o las instalaciones. El gasto de pienso, el gasto veterinario o de mantenimiento son sufragados íntegramente por el dinero que aportan los socios y por las actividades organizadas, como la venta de lotería, calendarios solidarios, donde este último año se ha contado con la colaboración de Mario Casas, rifas y festivales benéficos, entre otros.

El adoptante, además de deber encontrarse de acuerdo con el contrato presente en la página web de la protectora, debe acudir a las instalaciones y pasar una entrevista donde se decidirá si se trata del perfil de adoptante adecuado o no. Los seguimiento en el domicilio de cada animal adoptado para comprobar las condiciones de vida del adoptado, sus cuidados y el cumplimiento de las cláusulas de contrato son requisitos básicos para Gatocan. En el supuesto de algún incumplimiento en las cláusulas de contrato, se hará pagar al adoptante una sanción económica y se le retirará el animal siempre que se considere necesario, además de las acciones judiciales que se podrán tomar según el caso.

Pasos hacia la esperanza
Una de de las noticias más alentadoras para el abandono y maltrato animal llega el presente mes de abril de la mano del Observatorio de Justicia y Defensa Animal. Se trata de una asociación sin ánimo de lucro de ámbito nacional, la cual acaba de lanzar una aplicación gratuita para defender los casos de maltrato en España. A través de la app “Alerta Animal”, cualquier ciudadano testigo de un caso de este tipo, podrá comunicarlo al equipo jurídico de la asociación para que estos emprendan las acciones legales consideradas.

H. G. Wells expuso “la primera persona en apelar a la violencia es aquella a la que primero se le acaban las ideas” y, como señala Jeremy Bentham en “Introduction to the Principles of Morals and Legislation”, la característica básica que le otorga a un ser el derecho a una consideración igual que la del ser humano es la capacidad de sufrir y gozar.

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3 comentarios sobre “Reportaje: Ladridos silenciados

  1. Buen trabajo, me ha gustado el reportaje, y me ha hecho reflexionar sobre lo poco que hacemos por los perros y los animales en general. A propósito de ello, no sé si estás informada, pero Alejandro Palomas ha sacado hace pocos días su nueva novela que se titula precisamente “Un perro”. No la he leído, pero hablan maravillas de ella.

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