Libros·Libros en castellano·Sin categoría

“Terrores”, David López Rodríguez

Terrores David Lopez RodriguezTítulo: Terrores

Autor: David López Rodríguez

Editorial: Egarbook

Número de páginas: 172

Año de publicación: 2016

La frase: “El solo hecho de permitir que se produzcan las injusticias con tus semejantes, te acerca a mí. Vives en una burbuja, creyéndote el ombligo del mundo… pensando que tus pesares son más graves que los pesares de los demás.

Valoración:

estrellas1

Sinopsis

¿Qué encierra este libro?

MIEDO

MIEDO

MIEDO

MIEDO

¿SOPORTARÁS TANTO MIEDO?

Reseña

En primer lugar, quiero dar las gracias al autor de este libro por dejarme pasear por sus páginas del terror. La muerte espera en las cloacas; Deep Web, Libro 1; Deep Web, Libro II; El asesino de la cuerda y Acecha el demonio son los cinco relatos que recopila este libro de David López Rodríguez.

1. La muerte espera en las cloacas: Nick Storm y su compañera Megan trabajan en una brigada de exterminio. Su nuevo encargo pasa por las cloacas de Nueva York. Mientras Storm trata de asustar a su amiga en el camino sobre los peligros de los cocodrilos en los bajos fondos, colocan veneno para ratas antes de sumergirse en las profundidades. Pero lo que se encuentran ahí no es algo agradable. Unos sollozos alertan a Nick. De pronto, una rata gigante con el esqueleto por fuera provoca el pánico en los trabajadores, mientras a los lejos, una horda de…

Fuera, la doctora Beltrán les hace diversos análisis y, ante la ausencia de ninguna infección, les deja marchar. En casa de Megan, Nick se da una ducha y algo extraño le araña desde su mochila. La noche de amor está apunto de dar paso a la noche del horror.

2. Deep Web, Libro I: Los contenidos indexados por los motores de búsqueda solo representan un 4% de todo lo que se encuentra en Internet. El 96% restante está sumergido en un mar de datos privado y con contenidos ocultos. Los hackers navegan a la deriva en este océano. Rubén, a un paso de terminar sus estudios en el instituto, cita a sus amigos Alfonso, Raúl y Marco en su casa. Allí les cuenta sus planes: se ha hecho con un ordenador de segunda mano, con un firewall potente y un navegador adecuado para entrar en las profundidades, así como otras medidas -entre ellas, un programa que cambia de IP constantemente-. Tras ver varios tutoriales en la plataforma Youtube, el anfitrión convence a sus amigos a navegar por la Deep Web. Lo que se encuentran les cambiará la vida. En un vídeo, un cirujano de un país del Este paga a los orfanatos y se lleva a niñas con las que experimenta y transforma en muñecas sexuales, sin extremidades, pero con vida. Sin cuerdas vocales, pero con boca. Y, por supuesto, con necesidades primarias que el cliente debe atender si quiere mantener a su juguete activo. Cuando deciden cortar la retransmisión de semejante salvajada, no saben que la cámara web ha estado grabando todo.

Los jóvenes comienzan sus vacaciones, cada uno en un lugar diferente. Raúl se pasa los días en la piscina con Rosa y Sandra, hasta que un extraño mensaje en una toalla le pone alerta: “Bienvenido a la Deep Web“. Alfonso, tras encontrarse a sus padres decapitados en la cama y no encontrar a su hermana Andrea, recibe el mismo texto en un post-it.  Por su parte, Marco encuentra a su perro muerto y a su padre ocupando el antiguo lugar de un espantapájaros con un cartel con una copia del aviso y a su madre en el suelo degollada. Raúl, Rosa, Sandra, Alfonso, Andrea y Marco son secuestrados por unos encapuchados con la voz distorsionada. Unos desalmados que llevarán a cabo unos juegos macabros que serán retransmitidos en lo más profundo de Internet.

3. Deep Web, Libro II: Rubén Fernández regresa junto a su padre tras conseguir licenciarse en Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid. Con una plaza para Traumatología y una atractiva novia enfermera de la que está perdidamente enamorado, su vida no puede ser más feliz en su vieja casa, donde también se encuentra Carmen, la adorable pareja de su padre. Cierta noche, cuando la mujer se encontraba sola en casa, un mensaje en el espejo del baño la advierte: “Bienvenida a la Deep Web“, antes de ser asesinada. Cuando, meses más tarde, Rubén va con Andie, su novia, a la casa de ésta a conocer a sus padres, la joven desaparece y Rubén es retenido por unos encapuchados. Comienzan de nuevo unos juegos que tendrán como protagonistas a las personas más depravadas de la localidad.

4. El asesino de la cuerda: En Granada, varias jóvenes han sido asfixiadas por una cuerda. Sin embargo, cierta noche, el asesino rompe su rutina y acaba con la vida de un hombre engreído. El cambio del modus operandi lleva a la inspectora Sáez y a la subinspectora Blázquez al Mercado de San Martín, donde conocen a Agustín, el cual regenta un puesto de carnicería.

5. Acecha el demonio: En el día de los Santos Inocentes, el profesor Beltrán decide gastar una broma a su católica esposa. Sacando de la biblioteca de la universidad un tomo de ciencias ocultas, advierte a su mujer de que con él podrán por fin concebir un hijo. Con todo preparado, el hombre comienza a invocar a Satanás. Tras unos minutos, se echa a reir ante la desencajada cara de su mujer. Sin embargo, una semana después, Beltrán enferma.

Realizar una reseña de estos relatos sin destripar nada me ha resultado realmente complicado. Complicada igual que la tarea de lectura ante el miedo, ya que el ansia de saber, la intriga y el interés, han podido, gracias a… ¿Dios?, permitirme disfrutar de los cuentos. David López juega con las narraciones de manera magistral. Si en la primera historia, los personajes se turnan para contarnos en primera persona sus impresiones, en la segunda es un narrador omnisciente el que nos presenta los horrores de la web. El escaso desarrollo de los personajes (excepto en el caso de la Deep Web), nos hace meternos directamente en la historia y ser parte de la acción. Un ritmo ágil y trepidante, así como un lenguaje adecuado a las obras. Los finales podrían derivar en un post aparte. Parecen de otro mundo. De uno oscuro. Y, es que, el escritor consigue concluir los relatos de una forma perfecta: no concluyéndolos. O sí, quizás. El lector debe decidir qué quiere creer. Igual que leer con la luz encendida o apagada, de día o de noche. ¿Te atreves?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s