Periodismo·Sin categoría

Entrevista a Adriana L.S. Swift, autora de What if: “Cuando mis personajes se van a dormir, normalmente es porque yo misma me estoy cayendo de sueño y mi cerebro se va relajando mientras acabo una escena”

Tímida, sincera y divertida. Así es Adriana L.S. Swift (León, 1983), estudiante de Psicología y Criminología y apasionada de la física cuántica. Descubrió la literatura de la mano de la Generación Perdida, entre otros grandes de las letras. Su pluma comenzó a deslizarse antes incluso de que tuviera uso de razón. Amante de los animales, de la fotografía y de los viajes, compagina su trabajo como coach profesional con la escritura, una de sus mayores pasiones. Además, dirige la revista internacional Pandora Magazine y redacta artículos para revistas y libros especializados en sus estudios. Ahora, a días de publicar el tercer y último libro de Coincidence, nos habla de What if, su primera saga publicada a finales del 2015, donde el amor se entremezcla con el erotismo, el suspense, la política y el drama.

P. En tus propias palabras, ¿quién es Adriana L.S. Swift?
R. Alguien a quien le gusta definirse con cosas que le apasionan, como leer, escribir, viajar… Es bonito definir a las personas por sus pasiones: sin decir nada más, nos hacemos mejor idea de cómo son que si escribimos un currículum formal de ellas.

P. ¿Cómo definirías la saga What if al lector? ¿Qué ha significado para ti?
R. Siempre que me piden que defina What if, me quedo en blanco, porque no es que pueda decir que es una historia de amor que intenta sobrevivir a pesar del tiempo y de los problemas o prejuicios de la sociedad; es también una historia en la que los acontecimientos sociales y políticos se abren paso en la trama, en la que además se mezcla algo de metaliteratura con una banda sonora propia y en donde los viajes están muy presentes. Es, como digo, complicado para mí definir esta historia. ¿Se nota?

P. Como bien has dicho, What if no es solo una novela romántica: amor, suspense, drama, erotismo… Incluso tratas la situación política del momento. ¿Cómo consigues mezclar todos estos ingredientes?
R. Creo que no pienso cómo mezclar cosas; simplemente voy escribiendo y, si en ese momento hay algún acontecimiento del que se esté hablando, se mete solo en la trama sin poder evitarlo. Suena muy manido y lo sé, pero los personajes van viviendo cosas en mi cabeza y yo solamente las escribo, porque cuando intento reconducirlos por donde quiero, se estropea la trama y tengo que borrar y ceder. Así que he decidido no intervenir nunca más; que hagan lo que quieran, que se peleen por tonterías o se vean envueltos en una trama en donde sus vidas corren peligro. ¡Allá ellos!

P. La historia comienza con una adolescente soñando con los mundos creados por Jane Austen. ¿Cómo surgió la idea?
R. Recordando lo que soñaba yo misma, en realidad. Me acuerdo de que, de adolescente, empecé a amar esas tierras y su cultura, lo que incluía su literatura, por supuesto. Creo que Jane Austen creó un hombre tan perfecto que cualquier historia de amor que leo desde entonces, inevitablemente me hace comparar al protagonista con Mr. Darcy. Y Laura, la protagonista de What if, peca de lo mismo…

P. Laura es joven cuando se enamora en secreto del nuevo abogado del bufete de sus padres. Sin embargo, años después, los sentimientos siguen siendo igual de intensos. ¿Marca el primer amor verdadero?
R. Depende. Si es un amor verdadero, sí que marca, por supuesto. Si es solamente un capricho, al cabo del tiempo se olvida o, incluso, cuando lo conseguimos, nos damos cuenta de que no era en realidad amor. Y a Laura eso también le preocupa durante un tiempo.

P. La acción se desarrolla en Salamanca, aunque también viajamos a París o Londres. ¿Por qué esta elección?
R. Son tres ciudades que conozco bastante bien y en donde no me pierdo al ubicar espacios, así que podía ir siguiéndoles la pista con facilidad, mucho más que cuando están en Praga por ejemplo, en donde no he estado jamás, o Escocia —sí, reconozco que jamás he estado en Escocia y, cuando este diciembre vaya, espero no encontrar que he cometido mil errores en la historia…

P. Conforme van pasando las páginas, la trama se vuelve tormentosa y dolorosa. ¿Tratas de que los lectores puedan sentir que esas situaciones son cotidianas y pueden vivirlas en su día a día?
R. La verdad es que yo las veo cotidianas. Es decir, vale que es ficción y no todo el mundo vive lo mismo que los protagonistas, pero trato de que sea creíble la forma de vivirla. Creo que intento esto más que nada en los diálogos, que son verosímiles y no rebuscados; son cosas que la gente puede decir en cualquier momento, incluso tartamudear, equivocarse, confundirse al hablar en otros idiomas o dudar en palabras. A veces, reconozco que hay cosas que hacen los personajes que pueden incluso desesperar, pero puede que sea porque no hacen cosas artificiales: se equivocan y dudan como todos. Y eso, a lo mejor, hace que, por muy ficticia que sea la trama, parezca bastante más real.

P. Hace justo un año que publicaste esta historia en Wattpad. ¿Por qué te decantaste por esta plataforma?
R. Me pareció una buena idea para saber si alguien más que mi madre o mis amigas pensaban que la historia merecía la pena —risas—. En serio, fue solamente por eso. What if no es que sea una historia muy de esa plataforma, pero no sabía cómo llegar a alguien más antes de publicarla en otras.

P. Has expresado en varias ocasiones que a lo largo de este año eliminarás todas tus novelas de esta aplicación. ¿Cuál fue la mecha que encendió esa decisión?
R. Ver la dinámica que se seguía en Wattpad. Yo no soy de las que van leyendo a otros para que ellos me lean y me voten, ni intento engañar al lector con artimañas de marketing sumamente manidas. Llevo un año por Wattpad y, aunque no voy a generalizar porque sé que también hay buenísimas historias, me sorprende cuando me aparecen recomendadas tantas historias de Hitler, Trump y yo o Mi narco rockero tatuado favorito y miles de millones de fanfics o historias de incestos. Cada uno que lea lo que le plazca; yo misma tengo gustos literarios muy variados, pero no creo que What if —ni yo misma— encajemos en esa plataforma.

P. Se ha llegado a comparar What if con 50 Sombras de Grey. Las personas que han tenido el honor de leer la saga saben en qué se diferencia. ¿Crees que actualmente se compara cualquier novela románica y/o erótica con estos libros?
R. ¡Lo peor es cuando comparan esa famosa saga con libros que incluso se publicaron antes que la de esa autora diciendo que son plagios! Todo se compara —y mucho—, es cierto. Es como si antes de ella, el sexo no hubiera existido en los libros —mucho menos el BDSM—. Los que hemos leído buenos libros de erótica sabemos que no es así, pero si alguien ha descubierto la literatura erótica con esa saga, es normal que a partir de ahí toda historia que tenga sexo sea relacionada. En What if hay sexo, sí, por hacer más normal la vida en pareja —las parejas tienen sexo…. ¡hasta donde yo sé!—, pero no tiene peso en la trama. Es una subtrama tan pequeña que casi es más que nada para dar una pincelada a cómo va evolucionando su relación más personal. De todas formas, solamente una persona ha comparado What if con esa otra saga, y eso me dice todo.

P. En el momento del lanzamiento, decidiste no llamar a la puerta de ninguna editorial, sino que optaste por la autopublicación. En alguna ocasión has comentado que no buscas el beneplácito de nadie. ¿Cómo está siendo la experiencia?
R. Está siendo grata, muy grata. Después de ver cómo la gente intenta por todos los medios ser publicados por cualquier editorial a cualquier coste y, al cabo de un tiempo, acaban completamente desilusionados y sin ganas de volver a escribir, yo estoy disfrutando de cada minuto de esta experiencia. Es cierto que siempre he dicho que si me pone Penguin Random House un buen contrato delante, lo firmo y adiós a la autopublicación —risas—, pero no soy de las que mi sueño es ser publicada con una de ellas. Mi sueño es seguir disfrutando; si es escribiendo, perfecto. Me gustaría tener un contrato en el que me aseguraran que me tratarían bien, que me harían publicidad internacional y unas portadas de ensueño —sí, estoy obsesionada con las portadas—, pero es por lo único que estaría en una. Y no todas contemplan el tema de la publicidad siquiera, así que, por ahora, me quedo como estoy.

P. Referencias a Doctor Who y Jane Austen, entre otros muchos. ¿Son pequeñas partes de tu corazón que debemos ir recogiendo para montar el puzle de Adriana?
R. Soy whovian y austeniana por siempre jamás y no puedo evitar que esas cosas se me noten, así que, escribiendo, no es una excepción. Aunque no todo lo que escribo tiene que ver conmigo, sí que a veces se me escapan maneras de pensar; detalles sobre los gustos de los protagonistas que tengo yo misma.

P. ¿Podrías contarnos algún secreto personal incluido en la novela?
R. Bueno, no es personal como si te desvelara el nombre real de Jorge Alonso —risas—, pero cuando mis personajes se van a dormir, normalmente es porque yo misma me estoy cayendo de sueño y mi cerebro se va relajando mientras acabo una escena.

P. Y hablando de secretos… ¿qué tienen que ver tus gatos con tu seudónimo?
R. —Risas— En realidad, ¡todo! Adriana es solo porque me encanta ese nombre, pero L.S. Swift es por Lince, Salem y Swift, los tres gatitos que viven en casa. Ellos siempre están alrededor cuando escribo —incluso, muchas veces, teclean algo—, así que mis historias también son un poco de ellos.

P. Este martes sale a la luz la tercera y última parte de la saga Coincidence. ¿Te animarás ahora con Almost —proyecto que abandonaste cuando las ideas para What if te alcanzaron— o te embarcarás en un viaje al mundo de la ciencia ficción?
R. Me ha preguntado eso mismo hoy una de mis lectoras beta y no supe qué decirle. Cuando saco tiempo libre para escribir, abro Word y escribo. A veces, me apetece más una historia que otra, y puede que sea por eso por lo que tengo siempre varios proyectos desarrollándose al mismo tiempo. Quería meterme con Almost pero, el otro día, mi hermano me asesoró sobre Another Chance —la historia de fantasía y ciencia ficción— y me dio tantas y tan buenas ideas que… Quién sabe, puede que escriba ambas historias a la vez y así me sea más sencillo entrelazarlas.

P. ¿Qué te atrae de la ciencia ficción? ¿Puedes adelantar algo sobre este nuevo proyecto?
R. Me gusta mucho leer libros de divulgación científica; me apasiona la física cuántica y me fascina todo el potencial que tienen esos temas. Se puede crear lo que sea porque, en estos géneros, todo vale. Es divertido y a mí me gusta divertirme escribiendo, así que puede que los protagonistas salten de un lado al otro en el espacio-tiempo e, incluso, entre universos paralelos. Creo que si menciono a Kaku, Everett o Heissenberg, entre otros, o el puente Einstein-Rosen, las pistas son más que evidentes…

P. ¿Por qué motivo no te consideras escritora? Si me permites el atrevimiento, deberías empezar a creértelo.
R. No es creérmelo, es cuestión de respeto hacia los grandes escritores que he leído en mi vida —aunque se agradece el piropo—, porque para mí es lo que es. No me dedico siquiera a escribir. Yo tengo otro trabajo con el que me gano la vida y tampoco sigo las costumbres de los escritores, como eso de escribir algo, lo que sea, al día, o contar palabras para ver si llego al calificativo de novela o… No sé, me lo tomo como una afición y creo que un escritor es mucho más que eso. Escucho esa palabra y se me vienen a la mente Hemingway, Fitzgerald, Vila-Matas, Jane Austen… Creo que con esos ejemplos se me entiende, ¿no?

P. Escribir para ti es un ejercicio de relajación, una ayuda para superar problemas y un puente hacia la evasión; incluso viajas con tus personajes. ¿Cuál es el lugar más extraño en el que has llegado a redactar tus novelas?
R. La verdad es que no sé lo que será raro, porque puedo escribir estando tranquilamente en el jardín, entre cliente y cliente en la oficina, en un tren, una cafetería o, incluso, pararme en mitad de la calle para anotar una escena que se me acaba de ocurrir. Para mí no hay lugares raros para escribir, porque todo tiene que valerme. O aprovecho el poco tiempo que tengo o no escribiría ni la milésima parte de lo que escribo, así que, si soy capaz de sacar un par de minutos en la cola del cine, redacto un diálogo sin problema allí mismo —y de paso mezclo algo del entorno, que es algo que me suele pasar—.

P. ¿Cuál es el ambiente ideal en tu casa para crear?
R. El ideal sería en el jardín, una mañana en la que no hiciera mucho calor —ni poco, odio el calor—, con un buen desayuno al lado, los animalillos tranquilos sin brincar por todas partes para distraerme y con muchas horas por delante para escribir. Eso sería lo ideal cuando estoy en casa, pero me temo que seguiré soñando.

P. Maybe nace como un reto de una de tus amigas. Antes de eso, rompías tus creaciones. ¿Qué te hizo cambiar de idea y mostrar tus escritos a tus más allegados?
R. ¡Ni idea! Debería decir algo que quedara genial en una entrevista, pero estaría mintiendo. En realidad, acabé What if y me quedé enganchada a la historia yo misma. Hablaba con la gente y mencionaba cosas de ella sin querer, hasta que alguien me dijo que por qué no le dejaba para ver de qué &%(&$ estaba hablando. No sé qué me hizo pasarle la saga. Fue como… “vale, ahí te va”; y esa persona no me dejó en paz hasta que se la enseñé a más gente e, incluso, la publiqué. Sigue, a veces, insistiendo en que la mande a alguna editorial, pero soy muy impredecible con esas cosas. Ahora mismo no tengo ganas de hacerlo, pero a lo mejor mañana pienso: “Vale, ahí te va, Penguin”.

P. Has recibido alguna crítica negativa por declaraciones respecto a que no buscas ganarte la vida con esta profesión. ¿Qué le dirías a esas personas?
R. Que cada uno vive esto de forma diferente. Yo no digo que sea malo querer ganar dinero escribiendo —nunca lo he dicho y nunca lo diré—, solamente que yo ya tengo un trabajo y no estoy desesperada por hacerme rica con mis libros. Siempre me sorprende que la gente se ofenda cuando digo esto. ¿Por qué? No estoy insultando a nadie, ni mucho menos, solo expongo mi caso. Es como si ellos se sintieran mal porque yo soy así, cuando en realidad, ¿qué más les da lo que yo hago en mi tiempo libre? Porque escribir para mí es eso, una afición que tengo en mis ratos libres —que vale, comparto ahora con más gente—. De verdad que no entiendo qué sucede con ese tema que tanto les duele a muchos.

P. Escribes desde que tienes uso de razón. ¿Cuál es la creación que más recuerdas de tu infancia?
R. Recuerdo un par de historias con cariño. Una de ellas sobre un grupo de amigas que se iban de campamento —la escribí con unos ocho o nueve años— y otra de una niña que fabricaba una máquina del tiempo y viajaba al futuro —que creé no sé si con once o doce—. Yo era de esas niñas frikis que se emocionaba cuando el profesor mandaba de deberes escribir una redacción.

P. Tienes cuentas en Facebook, Instagram y Twitter; incluso, también perfiles de tus sagas. Sin embargo, dices que se te da mal la autopublicidad. ¿Por qué te da tanta vergüenza?
R. Porque la literatura es totalmente subjetiva y no quiero engañar al lector diciendo que mi historia tiene tal o cual cosa que les va a gustar cuando, en realidad, yo misma sé que no a todo el mundo le agrada lo mismo. Puede que sea porque soy muy vergonzosa y no me gusta llamar la atención. ¡Y tienes que llamar la atención si quieres autopublicitarte! Debes llamar mucho la atención…

… y, por ese motivo, necesito que me ofrezca un buen contrato Penguin Random House —risas—.

P. Estudios de Psicología y Criminología. Aunque no quieres abrumar al público con conocimientos técnicos, ¿para cuándo un libro thriller psicológico o una novela negra?
R. En realidad, Coincidence tiene un poquito de eso. Lo publico con el seudónimo de Laura, la protagonista de What if, pero en secreto os cuento que fui yo quien escribió esa saga. A lo mejor no me centro en esos temas en exceso porque lo empezaría a considerar trabajo y acabaría confundiendo la novela con un artículo profesional, ¡y no sé qué saldría de ahí! Pero Coincidence, como decía, es un thriller en el que hay asesinatos, casos por resolver, muertes violentas, crímenes algo macabros… Podéis echarle un vistazo a la saga que, además, la semana que viene queda publicada por completo en ebook y papel —¿Me ha salido bien esto del autobombo?—.

P. Trabajas como coach profesional y diriges la revista digital internacional Pandora Magazine. ¿Qué hace Adriana en su tiempo libre?
R. Escribo, leo, viajo… Esas aficiones me ocupan prácticamente todo el tiempo libre del que dispongo, que no es mucho, así que me siento satisfecha por completo por cómo ocupo mis ratos de ocio.

P. ¿Referentes literarios?
R. Demasiados y muy variados. Desde los ya mencionados de la Generación Perdida o Austen, Vila-Matas, Shakespeare, Cavafis, Márai, Zweig, Heine, Mihura y Jardiel Poncela, Proust, Machado, Huxley, Chéjov, Kundera… No, no puedo, son muchos y soy incapaz de seguir sin hacer una lista demasiado amplia de tantos y tantos a los que releería mil veces para seguir disfrutando de la buena literatura. Eso sí, no son referentes a los que quiera parecerme o con los que me gustaría que me compararan; son referentes en cuanto a lo que yo considero que es ser escritor y por lo que esa palabra siempre me quedará muy muy grande.

P. Una frase literaria que marque tu vida.
R. Tengo que citar a mi Hemingway —y no es que haya vivido en París, pero esa ciudad marca aunque solamente pases unos días de vez en cuando en ella—: “Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando joven, luego París te acompañará vayas donde vayas, todo el resto de tu vida”.

Muchas gracias por el tiempo dedicado a Páginas de Nieve y por la confianza depositada. ¡Ha sido un auténtico placer leerte y saber de ti, Adriana!

Anuncios

3 comentarios sobre “Entrevista a Adriana L.S. Swift, autora de What if: “Cuando mis personajes se van a dormir, normalmente es porque yo misma me estoy cayendo de sueño y mi cerebro se va relajando mientras acabo una escena”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s