Libros·Libros en castellano·Sin categoría

“El lápiz del carpintero”, Manuel Rivas

Título: El lápiz del carpintero

Autor: Manuel Rivas

Editorial: Alfaguara

Número de páginas: 177

Ano de publicación: 2010

La frase: “Aprenda a sostener la mirada y a dominar con ella, para eso debe apretar los dientes. Hable lo menos posible. Las palabras, por imperiosas y malsonantes que sean, son siempre una puerta abierta a los diletantes, y los más débiles se agarran a ellas como un náufrago al palo del mástil. El silencio, acompañado de gestos rotundos, marciales, tiene un efecto intimidatorio. Las relaciones entre humanos, no se olvide, siempre se establecen en términos de poder.

Valoración:estrellas

Sinopsis

Cuando todo se derrumba, cuando el mal se erige en sistema y la crueldad en norma, ¿puede un lápiz salvar el mundo?

En la cárcel de Santiago de Compostela, en el verano de 1936, un pintor dibuja el Pórtico de la Gloria con un lápiz de carpintero. Los rostros de los profetas y de los ancianos de la Orquesta del Apocalipsis son los de sus compañeros republicanos de presidio. Un guardián, su futuro asesino, lo observa fascinado… La historia de ese lápiz, conductor de memorias, portador de almas, continuará hasta nuestros días.

Con el lápiz del carpintero, con las manos de las lavanderas, con el dolor fantasma de los amputados, con la belleza tísica de los enfermos… va tejiéndose la red de la realidad inteligente. Aquí el lenguaje se confunde con el aliento de la vida, con el código morse de las vísceras. Una novela escrita desde hoy y para siempre.

Reseña

Carlos Sousa deja atrás los penetrantes y generosos ojos que le han invitado a entrar. Con las palabras de su jefe aún en la cabeza, el periodista se prepara para el momento al que debe hacer frente. Su encargo: entrevistar a un anciano exiliado recién retornado y que había estado ingresado hasta hacía escasos dos días. Repudiaba su profesión; el hastío y la desesperanza por un oficio malogrado quemaba en su interior. Sin embargo, la imagen de aquella recogida habitación logra sorprenderle. Sobre una silla de mimbre, el doctor Da Barca es una prolongación de un libro y una flor más del jardín que lo atrapa.

Cuando Daniel siente los pasos del hombre a sus espaldas, deja a un lado la mascarilla de oxígeno que le ha acompañado hasta el momento. Alto y ancho de hombros, su complexión y disposición animan a abrazar sus ideas. Da Barca había burlado la pena de muerte durante la Guerra Civil española. El exilio a México, donde llegó a tratar con el Che, le salvó la vida hasta su regreso, tras la muerte de Franco.


En un club de carretera cualquiera, Herbal limpia meticulosamente cada rincón del local, donde, además, ejerce de vigilante, un puesto que lo conecta con su pasado más oscuro. La recién llegada María da Visitaçao, aún sin papeles, acaba de incorporarse al viejo oficio. Sedienta de conocimiento, pronto hace amistad con el hombre, el cual decide contarle la historia de ese viejo lápiz de carpintero que le acompaña allá donde va.


Galicia, 1936. En la cárcel de Santiago, A Falcona, un pintor ocupa sus horas con una de sus obras más ambiciosas: la recreación del Pórtico de la Gloria. Hombre recto y educado, el cartelista de los republicanos, uno de los primeros apresados, plasma los principales rasgos de sus compañeros en las figuras de la Catedral de Santiago de Compostela. Viejo amigo de Da Barca, ambos se habían conocido cuando el artista decidió visitar el manicomio de Conxo con el objetivo de retratar los sentimientos más oscuros del ser humano.

El día a día de los presos es una mala repetición. En cambio, los presidiarios no dejan caer su estado de ánimo. Alentados por la fortaleza del doctor, las tertulias en el patio trascurren cada jornada. Oculto en la sombra, a una distancia prudente, un guardia no pierde detalle de cada una de las palabras de aquel rojo que había enamorado a la mujer de su vida.

Opinión

El lápiz del carpintero, una de las obras más conocidas de Manuel Rivas y ganadora de varios premios, no es un libro para ser devorado con premura. La Guerra Civil española ejerce como telón de fondo de una representación en la que participan protagonistas opuestos y dispares. El presente y el pasado confluyen en una narración que, en ocasiones, semeja ser caótica. Sin embargo, el aclamado escritor gallego sabe lo que hace. La prosa poética y filosófica que puebla cada una de las páginas eleva el valor de su creación.

Esta novela lírica tampoco es una narración más sobre un periodo convulso de la historia de nuestro país. Relaciones humanas, ideales, sentimientos puros y oscuros confluyen con el motor que mueve el mundo: el amor. Un médico republicano respetado por sus compañeros presidiarios, con una entereza, una fuerza mental y una compasión dignas de estudiar. El doctor debe luchar, no solo contra la pena de muerte que sobrevuela su cabeza, sino contra los fantasmas de sus amigos, los continuos traslados a otras cárceles y, más que nada, contra la distancia. Los kilómetros que pugnan por romper a su amada, la mujer de su vida, aquella que arriesga su vida intentando sacar a su media mitad de la cárcel. Marisa Mallo espera y espera, mientras lucha contra esa horrible familia adinerada de derechas que su opone a su relación. Los cortes de sus muñecas atestiguan el dolor al que debe hacer frente.

Como antagonista encontramos a Herbal, antiguo guardia de la cárcel, que narra a su nueva amiga todos los sucesos acontecidos en épocas pasadas. Enamorado desde bien joven de la bella Marisa, el hombre sigue los pasos del doctor y es partícipe de su detención, hecho que lo enorgullece. Continuas idas y venidas de distintas cárceles en las que acompañaba al rojo con el único objetivo de seguir viendo a su amor platónico. Con nervios de acero, el verdugo del pintor arranca la extremidad en forma de lápiz del pintor, que yace sin vida a sus pies. Entonces, su propia existencia comienza a cambiar. La voz del difunto, su nueva consciencia, permanece pegada a su oído.

Envidia, egoísmo, miedo. Amor, compañerismo, redención. Una novela que debe ser leída y releída con tranquilidad, permitiendo que la historia deje poso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s